BARCELONA (Barcelona)
Mi Adolescencia
16 Febrero 2008 14:34
Aún no lo sé, pero lo llevaba bastante bien. En aquel tiempo tenía 15 años, y para decir la verdad era una chica bastante rarita. Era gordita, bueno, si se puede llamar así. Yo no era, perdón soy, tan fea, pero usaba una gafas que parecían más viejas que Matusalén... Sí hombre, aquellas que se parecen tanto a las de los viejos (perdón por la expresión, mi querido lector), y es que las gafas me ridiculizanban cacho. Mi pelo era rizado, pero un poco a lo afro y no era bastante alta. Creo que usted ya se debe estar haciendo una idea de cómo era.
Y es que, a pesar de no ser tan guapa como las chicas Barbies, me lo pasaba bien. Yo no era de esas chicas que se dejan pisotear por Barbies ni por nadie solo por el aspecto físico u otra cosa, si me aceptaban bien, y si no, también. Bueno, ya que nombré a las Barbies debería comentar algo sobre ellas para mi querido lector.
Estas eran delgadas, guapas (creo que la yo sabes porque el apodo lo dice todo), tenían a todo el mundo a sus pies. Si bien, a mí eso me parecía ridículo y era algo que, cuánto más veía, más aumentaba mi miopía.
Yo tenía dos amigas, y los demás me "aceptaban", claro está sin dejar de hacer bromitas. En el colegio tenía un mote, que viene de una broma, pero eso si, el que me la hizo tambien se ganó uno:
No hace falta decir cómo se lo tomó, suerte que apereció por allí el Profesor Garfio, ya que tenía un apecto digno del apodo,y dijo que ya era hora de volver a clase.
El resto del día pasó tranquilamente, hasta que al día siguiente...
Y es que, a pesar de no ser tan guapa como las chicas Barbies, me lo pasaba bien. Yo no era de esas chicas que se dejan pisotear por Barbies ni por nadie solo por el aspecto físico u otra cosa, si me aceptaban bien, y si no, también. Bueno, ya que nombré a las Barbies debería comentar algo sobre ellas para mi querido lector.
Estas eran delgadas, guapas (creo que la yo sabes porque el apodo lo dice todo), tenían a todo el mundo a sus pies. Si bien, a mí eso me parecía ridículo y era algo que, cuánto más veía, más aumentaba mi miopía.
Yo tenía dos amigas, y los demás me "aceptaban", claro está sin dejar de hacer bromitas. En el colegio tenía un mote, que viene de una broma, pero eso si, el que me la hizo tambien se ganó uno:
No hace falta decir cómo se lo tomó, suerte que apereció por allí el Profesor Garfio, ya que tenía un apecto digno del apodo,y dijo que ya era hora de volver a clase.
El resto del día pasó tranquilamente, hasta que al día siguiente...
Palabras-reto:
pasado | tragedia | amor








Tags:

