prisa
IES MENENDEZ Y PELAYO
BARCELONA (Barcelona)

La estrella del mar de arena

15 Febrero 2008 23:59
Situado al Sur de las Cordilleras de Ceniza, entre el ulular de los vientos del desierto, habita un ser conocido solo por aquellos que entre las arenas los cactos hallan su hogar y pueden soportar el calor del sol ardiente sobre sus cabezas desde el amanecer hasta la noche de su vida.
No posee un nombre, al menos no que nadie conozca, sin embargo los afortunados que pueden verle lo describen como el Esplendor o semejantes. Y cierta parte de razón llevan en eso
Su cuerpo es translúcido, casi transparente, como un diamante que la luz pueda atravesar, destinando una multitud infinita de destellos y combinaciones de colores cegadores para todo aquel que ose mirarla. Y es que ella es, sin duda, pues una dulce melodía de inconfundible feminidad escapa como un cántico, un siseo del viento entre sus colmillos. Su pelo es largo y se confunde con la arena dorada, cada ebria decorada con anillos y perlas que tintinea a su paso entre nueves de magia, fantasía y sueños. Sus movimientos ágiles y danzarines, su tez de reflejan te serenidad y sabiduría y su carácter amable y complaciente previenen que ningún daño te podrá jamás causar.
Su morada es el viento, y la arena el desierto. Duerme escondida entre las dunas durante el día, y por la noche se extiende acicalada de joyas plateadas y chispeantes, ayudando a los imprudentes viajeros nocturnos a encontrar su camino.
Palabras-reto: belleza | bondad | StelaMaris
Valoración
Marta_Rb, COLEGIO MADRES CONCEPCIONISTAS | 16 Febrero 2008 12:14
Una noche, una figura furtiva se deslizaba solitaria por las dunas. Corría sin pausa, cayendo de vez en cuando, en los momentos en que sus delicados pies se hundían en la arena. En una de estas ocasiones, el personaje cayó hacia atrás, y el pañuelo que cubría su cabeza se desató y se deslizó suavemente por su cuello. A la luz de la luna brilló el rostro de la princesa StelaMaris, la joven hija del sultán. Su indescriptible belleza había cautivado a todo el que la miraba. Pero ahora ella huía de su palacio, de su vida real, de sus comodidades, de sus sirvientes, de todos sus pretendientes.

Se levantó ágilmente, y prosiguió su camino. ¿Hacia dónde se dirigía? ¿Qué buscaba con tanto afán? Ni ella misma sabía por donde dirigirse, pero tenía que conseguirlo. Necesitaba verla. Necesitaba hablarla, pedirla consejo. Sabía que ella era una insignificante muchacha en comparación, pero también había oído que la bondad de la criatura del desierto era infinita. No se iba a rendir tan fácilmente.

Pronto, una hermoso resplandor comenzó a divisarse en la lejanía. Los alrededores se llenaron de una inmensa paz. StelaMaris sonrió mirando a la luna, y le pareció que esta le devolvía la sonrisa.
Valoración
BETANIA22, CPEIPS MARPE ALTAVISTA | 18 Febrero 2008 21:17
Mucho tiempo ha pasado desde que ocurrió lo que en esta historia se relata. Cuentan que una de esas noches en las que ella vagaba en busca de viajeros extraviados a los que ayudar, se paró un instante a observar el plenilunio. Nunca supo por qué lo hizo, pero cuando bajó de nuevo la mirada, se encontró con unos ojos que refulgían a pesar de la tupida oscuridad nocturna, sólo algo difuminada por la luz rojiza del satélite. Era una mirada de un azul tan eléctrico que era como si una corriente le hubiera traspasado el alma. Sin quererlo, se quedó prendada de aquella mirada de belleza sin igual. De súbito, la mirada perdió toda su tranquilidad inicial, para convertirse en una expresión de sorpresa infinita, que fue acompañada por un susurro " StelaMaris...". La mujer lo miró sin comprender, pero luego, sonrió. Y fue una sonrisa plena, de una bondad que hubiera sido imposible encontrar en alguien normal.
Sin preámbulos el hombre cayó desmayado ante ella, que se agachó de inmediato a socorrerlo. Al observarlo de cerca, se dio cuenta de que no podía ser mucho mayor que ella , pero no podía estar segura: no sabía cuántos años tenía, al igual que tampoco conocía su nombre ni nada referente a su vida antes del desierto. Lo cargó hasta su guarida, escondida detrás de una enorme duna. Y así, velando el sueño del misterioso joven de mirada eléctrica, pasó la noche. Cuando el muchacho se despertó, miró a su alrededor intentando averiguar donde se hallaba, pero la vio: allí estaba ella, de una piel tan clara... Estaba claro, tenía que ser ella. Estaba durmiendo arrodillada junto a su lecho. Él se quiso incorporar, pero el dolor no se lo permitió. La mujer se despertó, y se volvió hacia él con preocupación." ¿ Te duele mucho?"
De los labios del hombre sólo pudo salir una palabra:"StelaMaris...". Ella lo miró sonriendo:" Creo que te equivocas. No conozco a nadie con ese nombre. Por cierto, ¿cómo te llamas?". "Yo...Me llamo Arsac. y vos sois...". "¡Buena pregunta! No sé cuál es mi auténtico nombre, pero hay quien me llama el Esplendor".
Arsac la miró: "Dame tu mano". Ella se la tendió, e iba a preguntarle para qué, pero una fuerte corriente le recorrió la espalda. De pronto, unas imágenes familiares empezaron a pasar por su mente: paisajes cubiertos con algo muy blanco, gentes de pieles como la suya, un enorme palacio cristalino y un cielo siempre oscuro. Arsac la soltó y ella soltó un suspiro."¿Qué era todo eso?" le preguntó, con los ojos muy abiertos.
"Ese era vuestro pasado, majestad". "¿Majestad?". "Os lo explicaré". Arsac le explicó que ella era la princesa del país nevado que se encontraba al otro lado de las cordilleras de Cenizas y que, durante una guerra de sucesión, alguien le había dado un brebaje prohibido que le había borrado la memoria, y que la había abandonado en el desierto, con la esperanza de que muriera por el calor. También le contó que él había escapado del país para buscarla cuando oyó a alguien contar que en el desierto había una preciosa mujer de piel traslúcida que no sabía su nombre." Ahora debéis regresar a nuestro país, majestad; hay muerte y hambre por todas partes, y sólo vos podéis acabar con tanta desgracia. Es hora de que llegue el tiempo de El Esplendor"
Valoración
Botellas con Tags similares

MsPurple,

COLEGIO SANTA LUISA DE MARILLAC
La vorágine de Angelie, 26 Noviembre 2007
En la vida de Angelie reina un caos absoluto. Aún cuenta solo con quince... »Leer más

JoSi,

IES BERENGUELA DE CASTILLA
La misteriosa sirvienta, 28 Noviembre 2007
Marta guardaba muchos secretos. Era alta y delgada. Trabajaba de sirvienta en... »Leer más

Stock1992,

COLEGIO SAGRADO CORAZON DE JESUS
La criatura, 29 Noviembre 2007
Ya está, había despertado. Una enorme criatura de al menos dos metros y medio... »Leer más

Ire,

COLEGIO SAGRADO CORAZON MM.MERCEDARIAS
Manuel Cadarso, 30 Noviembre 2007
Manuel Cadarso no tenia cuerpo ni rostro; Manuel Cadarso no reia ni lloraba;... »Leer más