Carolina Carrasco,
IES SAN ROQUE | 12 Febrero 2008 21:50
Hasta que un día en el instituto conoció una cara nueva, era Raúl. Raúl venía de Benalmadena y se acababa de insatalar en la ciudad y en su nuevo colegio. La primera impresión que recibió Jesús de él era de ser una persona yonki, malos pelos, porreta,... y esas típicas cosas. Poco a poco y día tras días Jesús se fue dando cuenta de que Raúl, ese muchachito tímido de 16 años que no tenía relación con nadie, parecía listo y con algún problema que limitaba su relación con los demás. Se intentó acercar cuidadosamente a él, aunque le costaba ya que ninguno de los dos daba el primer paso. Finalmente un día en el recreo, Jesús aprovechó y se le acercó. Raúl estaba sentado en un banco y al verlo llegar le ofreció un sitio. Entonces Jesús le dijo con voz susurrante:
-Hola, soy Jesús. Supongo que me conocerás de vista. Eres nuevo en la ciudad, ¿verdad?
-Sí. Contestó Raúl.
-¿De dónde vienes?¿Te quedarás para siempre o solo una temporada?
-De Benalmadena.
Raúl contestaba brevemente como si no se esncotrase cómodo en su charla con Jesús. Tras cinco minutos de preguntilllas de Jesús hacia Raúl, Jesús termninó contándole su problema:
-Pues yo...¡mi vida es un fracaso total! Por una parte me gustan los estudios...bueno me gustan...se que tengo que sacar algo de provecho para mi futuro, pero a la vez me gustan mucho las juergas, los fines de semana, los porros, las pastis,...la verdad es que me averguenza decirlo pero es la realidad y te lo cuento porque me identifico contigo y me inspiras confianza. La pena de todo esto es que me quiero quitar pero no puedo y que mis padres se piensan que soy un hijo espléndido y no sospechan nada de nada, entonces no puedo pedirle ayuda porque se que les decepcionaría y realmente no se lo merecen.
Raúl no muy impresionado por la historia contestó:
-Ah pues has tienes suerte.
-¡Suerte! Contestó Jesús extrañado.
-Sí. Yo estoy aquí por un motivo similar. Mi hermano tenía 14 años cuando empezó a consumir. Jugaba en un equipo de baloncesto...era fantástico. Por culpa de las amistades empezó a merterse de todo, fumaba un paquete diario, bebía hasta hartarse,...y todo por presumir de mayor ante las pivitas de la clase. Él no se daba cuenta, pero yo y María, su novia, sí. Intentamos ayudarlo por todos los medios pero él no se dejaba. María terminó dejándolo y yo por mucho que me enfadaba con él no conseguía nada. Mis padres terminaron enterándose debido al dinero que les quitaba para pagar la mercancía, pero ya era demasiado tarde. Abandonó el baloncesto, porque para él, llevar ese ritmo era imposible y tras varios días en cama con una supuesta gripe mi madre decidió llevarlo al médico. Por desgracia los médicos le diagnosticaron un cáncer de angina que no tenía cura debido a su extensión. A los tres meses de estar postrado en una cama murió consumido.
Entonces mi madre se hundió en una depresión, mi padre persió el trabajo y yo...no levantaba cabeza. En fin, aquí me tienes.
Jesús emocionado se dió cuenta de el verdadero problema y a la vez la "suerte" que él tenía, y decidió contárselo a sus padres de la mejor manera e ingresarse en un centro de desintoxicación en el cual estuvo seis meses, del que volvió recuperado, con ganas de vivir,...y todo gracias a la ayuda de su verdadero amigo Raúl.
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virginia_lamejor,
IES FRANCISCO RIVERO | 13 Febrero 2008 14:28
Sus padres se enteraron de todo de lo que a Jesús le ocurria, pero sus padres no podian hacerle ni decirle nada, porque ellos siempre estaban llorando sobre todo la madre tenía una depresión muy grande. El se juntaba con todos los amigos yonki que había en el pueblo donde tambien había niñas yonkis que el le seguia el rollo que ellas tenían. El un día se encontraba muy mal, con mucha fiebre, por lo que su madre lo llevo al médico. El médico le pregunto que si fumaba porque tenía una enfermedad que se llamaba anginas, que es una enfermedad de corazón y pulmón el se puso muy preocupado y empezó a comerse la cabeza por lo que podría haber sido la cocaína, bebida, tabaco...
El empezó a tener miedo porque el médico le dijo que como no empezara a cuidarse y a dejar los vicios llegaría su muerte. El fue cambiandolo todo, amigos, tambien empezo a dejar primero la cocaína aunque le costo mucho trabajo lo tuvieron que meter en un centro y tambien para que dejara la bebida y a el aunque le costo trabajo logro dejarlo. Al cabo del tiempo dejo el tabaco el se convertio en en niño como nadie se esperaba.
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H@IZ€@,
COLEGIO SAGRADO CORAZON | 15 Febrero 2008 12:20
un amigo de sus padres le vio metiéndose en una discoteca, todo desfasado y borracho. El amigo de sus padres no le dijo nada en el momento pero al día siguiente llamo a sus padres por teléfono y les comentó o que había visto la noche anterior. Sus padres no se lo podían creer, ese no era su hijo. Cuando Jesús se levantó notó que algo raro pasaba, no le miraban a la cara y estaban muy bordes con él. Mientras comían su padre le preguntó que que tal se lo pasó anoche. que que había hecho y con quién. Jesús se extrañó ya que sus padres nunca se interesaban por esas cosas. Jesús se inventó una história, les dijo que estuvo en el cine con sus amigos y que luego se fueron a ahechar unos bolos y que se lo pasaron muy bien. Su madre su hecho a llorar le preguntó que por qué les mentía que ellos no le habían educado así. Jesús no sabía de que iba la cosa, pero su padre se encargó de resolverle todas su dudas. Le contó que un amigo le había visto en una discoteca metiéndose una raya y todo borracho. Jesús no recordaba haber visto a ningún conocido, no se acordaba de nada, iba muy borracho. Jesús lo negó todo y su padre al ver que seguía mintiendo le pegó un tortazo. Le echaron una bronca impresionante y le castigaron sin salir un mes de casa, de casa al instituto y del instituto a casa.
Pasó el tiempo y Jesús necesitaba salir, necesitaba su rayita, sus porros, sus discotecas, a sus amigos, sus porros... en ese momento se dió cuenta de que se había convertido en un yonki, pero le daba igual. Solo habían pasado dos semanas le quedaba la mita del castigo pero él no aguantaba más se planteó el escaparse el sábado por la noche cuando sus padres se quedarán dormidos, sabía que si sus padres le pillaban no saldría en su vida y le mandarían interno, pero le daba igual. Decidido, se escapaba. Por fin llegó el sábado, sus padres se acostaron y él salió de casa sigilosamente. Llegó al parque donde estaban sus amigos y empezó a beber. a fumar y a meterse. Al de dos horas ya no podía más, se encontraba muy mal, pero no quería parar, después de esa noche sus padres no le matarían y no podría volver a salir. A las cuatro de la mañana se fueron a la discoteca y allí ya llegó lo peor. Había mucho ruido, muchas luces, se encontraba muy mal, sentía que no estaba dentro de su cuerpo, le dolía el pecho, notaba su corazón aceleradísimo, cerró los ojos y no los volvió a abrirlos. Se murió de una angina de pecho, el corazón se le aceleró tanto que una parte de él no funcionaba por culpa de las drogas.
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H@IZ€@,
COLEGIO SAGRADO CORAZON | 15 Febrero 2008 12:20
un amigo de sus padres le vio metiéndose en una discoteca, todo desfasado y borracho. El amigo de sus padres no le dijo nada en el momento pero al día siguiente llamo a sus padres por teléfono y les comentó o que había visto la noche anterior. Sus padres no se lo podían creer, ese no era su hijo. Cuando Jesús se levantó notó que algo raro pasaba, no le miraban a la cara y estaban muy bordes con él. Mientras comían su padre le preguntó que que tal se lo pasó anoche. que que había hecho y con quién. Jesús se extrañó ya que sus padres nunca se interesaban por esas cosas. Jesús se inventó una história, les dijo que estuvo en el cine con sus amigos y que luego se fueron a ahechar unos bolos y que se lo pasaron muy bien. Su madre su hecho a llorar le preguntó que por qué les mentía que ellos no le habían educado así. Jesús no sabía de que iba la cosa, pero su padre se encargó de resolverle todas su dudas. Le contó que un amigo le había visto en una discoteca metiéndose una raya y todo borracho. Jesús no recordaba haber visto a ningún conocido, no se acordaba de nada, iba muy borracho. Jesús lo negó todo y su padre al ver que seguía mintiendo le pegó un tortazo. Le echaron una bronca impresionante y le castigaron sin salir un mes de casa, de casa al instituto y del instituto a casa.
Pasó el tiempo y Jesús necesitaba salir, necesitaba su rayita, sus porros, sus discotecas, a sus amigos, sus porros... en ese momento se dió cuenta de que se había convertido en un yonki, pero le daba igual. Solo habían pasado dos semanas le quedaba la mita del castigo pero él no aguantaba más se planteó el escaparse el sábado por la noche cuando sus padres se quedarán dormidos, sabía que si sus padres le pillaban no saldría en su vida y le mandarían interno, pero le daba igual. Decidido, se escapaba. Por fin llegó el sábado, sus padres se acostaron y él salió de casa sigilosamente. Llegó al parque donde estaban sus amigos y empezó a beber. a fumar y a meterse. Al de dos horas ya no podía más, se encontraba muy mal, pero no quería parar, después de esa noche sus padres no le matarían y no podría volver a salir. A las cuatro de la mañana se fueron a la discoteca y allí ya llegó lo peor. Había mucho ruido, muchas luces, se encontraba muy mal, sentía que no estaba dentro de su cuerpo, le dolía el pecho, notaba su corazón aceleradísimo, cerró los ojos y no los volvió a abrirlos. Se murió de una angina de pecho, el corazón se le aceleró tanto que una parte de él no funcionaba por culpa de las drogas.
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